Algo más de una semana después de la prueba es buen momento de contar la aventura vivida en mi primera incursión representando al club ciclista Lucero en la más famosa marcha a nivel nacional (e incluso Europeo) la Quebrantahuesos (QH).

En realidad mi participación fue en la hermana pequeña, llamada Treparriscos (TR), que cumplía su undécima edición (por 25 de la QH). La razón, la falta de nivel, a priori, para cumplir los casi 200 kms con 4 señores puertos que tiene de perfil la QH.

A cambio me quedé con la TR que se componía de 85 kms con el paso del puerto de Cotefablo y la salida por Fiscal que tenía también su miga en forma de ascensión.

Aparte del largo viaje desde Madrid, lo primero que tenía que hacer es recoger el dorsal, que venía junto con publicidad y mi maillot de esta edición de la prueba

Maillot conmemorativo 25 años QH

Maillot conmemorativo 25 años QH

Una vez pasado el tramite sólo queda encontrar la casa alquilada para hidratarse bien, cenar para llenar el depósito de energía y descansar, que el madrugón es de aúpa.

El día de la prueba, el reloj suena a las 5 de la mañana!!! De verdad que nos levantamos tan pronto para sufrir en la bici?? Estamos locos. Pero como yo, más de 10.000 locos.

Desayuno, revisión de bici de última hora, preparación del equipo y rumbo a Sabiñanigo, con cierto miedo por si no tengo buen sitio para dejar el coche.

Nada más salir a la carretera ya sorprende la cantidad de coches a esas horas con la misma dirección. Ya empieza el gusanillo y no acabo ni de salir de casa.

Al llegar se va el miedo: ni caravana, ni problemas de sitio, eso si, teníamos tanto tiempo para solventar posibles contratiempos que toca refugiarse del frescor mañanero en el coche.

Después de dar uso a los baños portátiles por los nervios, preparo todo para acercarme a la salida, ya que empiezo a ver un reguero de ciclistas en la dirección de salida que ya me pone nervioso por si me quedo lejos.

Al llegar me parece que estoy bastante atrás…y queda 1 hora para la salida!!! Seguimos locos.

Pero nada más lejos de la realidad. Más de media hora después miro hacía atrás y no veo el final del pelotón esperando. Estaría alrededor de los 100 primeros y eramos 2500 aprox en esta marcha. O sea que al principio.

Viendo la salida QH

Viendo la salida QH

Dan el pistoletazo para la salida de la QH. Nosotros entretenidos viendo pasar ciclistas, pues nuestra salida se da 45 min después. Es espectacular ver pasar ciclistas durante más de 50 min sin parar…y luego vamos nosotros. Impresiona. La locura ya no para

Momento salida

Momento salida

Detrás del último participante de la QH nos colocamos en la salida oficial.

Posición en salida oficial

Posición en salida oficial

Aquí los nervios ya si que no te dejan casi ni pedalear para avanzar.

Se da la salida y primer percance, justo delante de mi, aunque un poco a mi izquierda, un ciclista se engancha con otro que iba justo delante y caen. Curiosamente del mismo club, todo quedaba en casa. Llevábamos apenas 10 m y velocidad casi cero. Esto me hace que preste mucha atención porque ya estaba sobre aviso que en los primeros kms se pueden dar este tipo de situaciones

Primeros metros

Primeros metros

Primeros kms y ya en subida. Guardando, muy suelto de pedaleo porque no me fio de lo que me espera, a pesar que sobre el papel no era algo fuera de lo normal para mi nivel, pero la inexperiencia hace pecar de conservador.

En todo caso estos primeros kms no me siento cómodo, voy atrancado, como si fuera vacío de fuerzas. Tenía la sensación que la semana de descanso que me había dado había hecho más mal que bien.

Esta primera parte es un continuo sube y baja. Y mis sospechas de ir atrancado no eran en vano, tenía la rueda delantera frenada…normal que no avanzará. Me sorprendía que para arriba adelantaba a gente y que para abajo me pasaba todo el mundo, no era capaz de dar velocidad a la bici.

Solventado el problema, llegamos al primer avituallamiento, en Biescas, a unos 25 kms de la salida. Poca gente para, se va muy rápido y las energías bastante llenas, con lo que afrontamos la subida a Cotefablo nada más salir del pueblo.

Un puerto con dos partes, la primera más suave y la segunda más dura, donde se agradece y se disfruta de los ánimos de la gente que por allí espera a sus héroes particulares, pero que reparten ánimos por igual a cada uno de los participantes.

Perfil puerto gracias a www.altimetrias.net

Perfil puerto gracias a www.altimetrias.net

En plena subida a Cotefablo y saludando

En plena subida a Cotefablo y saludando

En la cima del puerto, una vez cruzado el túnel, se encuentra el segundo avituallamiento. Aquí si hago un pequeño parón para hacer necesidades, reponer líquidos y bajar el sofocón de la subida.

Tocaba disfrutar de la bajada. Disfrutar según se mire porque no estoy acostumbrado y no tengo mucha idea de trazar, y menos cuando tenemos toda la calzada para nosotros. Así que voy más tensionado que a la subida.

Lanzado a la bajada

Lanzado a la bajada

Larga bajada con parte final en llano hasta Fiscal. En este tramo favorable procuro ponerme a rueda de algún grupo que tire más o menos rápido y así ir descansando. Me llevan en volandas hasta el tercer y último avituallamiento, a la salida de Fiscal, donde empiezan las rampas duras de un puerto que no está establecido como tal pero que son durísimas por el desnivel, los kms acumulados y por el sol y calor que a esas horas se hacen notar.

Aquí la marcha es un reguero de gente que pone su ritmo para no entrar en crisis. Sorprendentemente mi ritmo cómodo hace que vaya pasando a mucha gente y que pocos sean los que me pasen a mi.

Una subida sufrida que termina en un túnel, aún en ligera subida, de más de 2 kms que se hace interminable y que enseguida supe porque decían que era una nevera. Vaya contraste entre el calor de fuera y lo helado del ambiente de dentro del túnel.

Aquí pongo un ritmo fuerte tirando de un grupo que se me ha pegado de unos 5 ciclistas. El ritmo es tan fuerte que al salir del túnel, ya enfilando la bajada, el resto del grupo me pasa y yo reviento, no puedo seguirlos. Toca esperar otro grupo que me haga los últimos kms.

Lo encuentro en un grupo de unos 15, en los que me quedo el último, tranquilo hasta llegar a meta, unos 10 kms cómodos para terminar.

Última curva

Última curva

Llegada meta hasta arriba de gente. Tanta que soy incapaz de ver a mi familia que estaba esperando que llegara. Ellos si me ven y hasta me “cazan” en las fotos, pero para mi es imposible distinguir entre todo el mogollón. Menudo ambiente.

Al cruzar la meta el reloj marca 3h:44:19 (la oficial al final sería de 3h:17:06). El puesto que hice no estuvo mal, el 444 de unos 2500-2600 participantes.

Llegada a meta

Llegada a meta

Después de compartir mi experiencia con la familia y descansar, paso por donde se recogían el día anterior los dorsales para, esta vez, recoger la medalla para que me grabaran mi nombre y tiempo, y mi diploma.

Orgulloso de mi "primera vez"

Premio final

Al final la experiencia mereció la pena. Una marcha desorbitada pero espectacular. Quizás salí con ganas de más, pero consciente que la grande se me queda muy grande…de momento.

El año que viene repito seguro…a no ser que afronte la grande. Veremos