En las retransmisiones deportivas de ciclismo en ruta, muchas veces podemos disfrutar de los temidos, para los ciclistas, abanicos. Etapas en llano en las que es muy importante ir a rueda bien atentos para no perder la rueda del compañero que antecede. Ya que en caso de perder la rueda el corte puede resultar insalvable. De ir cómodamente detrás de un compañero a sufrir para evitar que la distancia aumente irremediablemente.

Los abanicos son el ejemplo radical de algo que bien conocemos los que practicamos este deporte. Lo bien que se rueda detrás de un compañero.  Ya sea para que que te marque un ritmo o bien para que te quite la resistencia que el aire ofrece al pedalear.

Tan importante es la resistencia del aire que, en el ciclismo de élite, se hacen pruebas en los llamados túneles de viento. El objeto es estudiar el coeficiente aerodinámico del deportista y mejorarlo adaptando la posición.

Ciclista en túnel del viento

Muy conocida es la anécdota de nuestro campeón Miguel Indurain cuando se negaba a optimizar su posición en el túnel del viento. Alegaba que en esas posiciones era incapaz de optimizar el pedaleo.

Todo esto se entiende mucho mejor con el vídeo que podemos ver a continuación. Un ciclista rodando detrás de un camión, por lo que no tiene sufrir resistencia alguna del viento. Literalmente el ciclista es succionado por el vacío que el camión deja a su paso. Ello que le permite alcanzar velocidades de vértigo sin apenas dar pedales.

A noventa de velocidad en bici sin dar pedales

Disfrutad del vídeo, sin olvidar que es una temeridad por parte del ciclista, además de ser una acción sancionable.

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