Se nota que ya va apretando el calor, las ganas de entrenar van mermando y el agobio o el bochorno van reduciendo los ánimos.

Ayer tuvimos la oportunidad de retomar los entrenamientos con la bicicleta. Finaliza un mes y comienza uno nuevo con más calor y ayer tuvimos la oportunidad de juntarnos como cada semana. Personalmente  yo hacía tiempo que no podía cogerla por motivos laborales y ayer fue cuando tuvimos la suerte de volver a reencontrarnos.

Como dice la letra de Estopa en una de sus canciones –  “Era una tarde tonta y caliente de esas que pegan el sol en la frente” – pues así justamente fue el día de ayer, arreciaba el calor y se notaba bastante.

La hora acordada para la salida era a las 18:30 y el punto de encuentro se había acordado en el parking del Restaurante El Urogallo. Un sitio bastante habitual para quedar ya que coincide con una gran explanada de aparcamiento y zona de visita obligada para los ciclistas que van a entrenar a la casa de campo.

Coincidimos en día 5 valientes para poder salir a entrenar entre los cuáles estábamos Pepe, Carlos, Alberto, Edu (el que os escribe) y Jose. Parecíamos caballeros que van a desarmar a las antiguas cruzadas con sus monturas y provistos de poderosas monturas y protegidos por yelmos muy resistentes.DSCN3683

Empezamos a dar pedales y para calentar venía la subida de las pistas de tenis anexas a la zona del Lago. Una buena manera de ir elevando la temperatura de nuestro cuerpo, así durante unos 5 minutos pero sin mucho esfuerzo y lentamente íbamos bajando por zonas poco complicadas y de fácil acceso. El principal peligro de esta zona son las ramas que van cruzándose por el camino y que luego dejan marcas de arañazos sobre la piel.

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Vamos dejando las zonas de arbustos bajos para meternos en pistas anchas y así dar lo máximo que se pueda en velocidad. Zonas que a la hora de querer mejorar nuestra velocidad en subida ayudan bastante porque no son muy pronunciadas las cuestas pero son largas con cierto desnivel. Dejando atrás estas pistas nos insertamos en un camino que nos da acceso a la cumbre del cerro Garavitas. Uno de los puntos más elevados de casa de campo y donde encontramos una torreta de guarda forestal donde ya se puede ver la presencia de este tipo de agentes para controlar la posible amenaza de riesgo de incendios.

Cuando llegamos a la cima de la cumbre nos desviamos a la izquierda para meternos en una bajada con roderas  con cierta dificultad, aquí cabe decir que entran en juego la vista para poder percibir lo que se nos viene adelante, equilibrio  y sobre todo destreza. La zona tiene cierto desnivel y una mala frenada en esta zona puede hacer que nos vayamos resbalando poco a poco hasta caernos.DSCN3682

Seguimos dibujando nuestro trazado por zonas más sombreadas, ya va bajando la luz y por suerte no hace tanto calor, nos adentramos en zona más frondosa y los arroyos que van cruzando la casa de campo van dejando un halo de humedad a nuestro paso que, junto a la sombría que nos acecha da margen a refrescarse a nuestro paso.

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Finalmente tras subir la cuesta del Cerro Covatilla giramos dejando a nuestra derecha la puerta de Húmera para meternos en una última bajada rápida y divertida con roderas bastante pronunciadas y en forma de V que pueden hacer las delicias de todos aquellos ávidos y disfrutones endureros; aquella gente que les gusta el lado salvaje y oscuro del mountain bike son los que más acusan la diversión en esta bajada. ¡Ojo! cualquier despiste en esta zona puede resultar doloroso.