Este sábado nos reunimos cuatro integrantes del club (Mario, Alberto, José y Carlos) para realizar una ruta por carretera con doble propósito. Por un lado, entrenar para la Bilbao-Bilbao 2015 que se celebrará el domingo 15 de Marzo, y por otro, mucho más importante, para estar junto a José en su bautizo en la carretera.

El caso es que José monta una ciclocross que para la ocasión ha adaptado con unas ruedas de carretera, por lo que no podía hacerse de rogar más y tuvo que ceder ante el peso de la evidencia y acompañarnos en lo que fue una ruta corta y sencilla que preparamos para que su primera vez no fuese demasiado dolorosa.

En este aspecto, luego Mario confeso, no sin cierta timidez, que también era su primera vez en la carretera, puesto que anteriormente no había salido de los márgenes del carril-bici.

Con este panorama, quedamos a las 10 de la mañana en el lago de la Casa de Campo para  poder empezar haciendo lo que es nuestro calentamiento predilecto y circuito de series por antonomasia, subida al cerro Garabitas y a Prado del Rey, el cual, una vez alcanzado, nos deja salir de la Casa de Campo para incorporarnos a la altura de RTVE a la carretera M-502.

La idea era ir hasta Brunete por lo que para ello enlazamos desde la M-502 con la M-511, pasando por delante de la Ciudad de la Imagen, hasta llegar a la urbanización Montepríncipe, la cual atravesamos por el medio saliendo del tráfico de la carretera principal. Una vez cruzada la urbanización, giramos a la izquierda para tomar la M-513 que nos acompañará hasta Brunete.

La M-513 es una carretera sin demasiado tráfico sobre todo en cuanto dejamos atrás la M-50 (que pasamos por encima) y con un continuo sube y baja que no permite descanso pero aporta diversión.

Una vez que llegamos a Brunete, es de obligado cumplimiento el ritual de la cerveza (con limón), para hidratar y comentar la jugada, para posteriormente volver por el mismo camino apreciando que lo que antes eran bajadas ahora son subidas, y pican.

2015-02-28 15.03.11

Muy agradable mañana que terminamos al encontrarnos con los compañeros que habían salido a burrear con las MTB por Casa de Campo que nos acogieron con una buena caña y pincho por lo bien que lo habíamos hecho. Risas, compañerismo y bicicletas, algo que no falta nunca en nuestras salidas.

Para la próxima, que no te lo cuenten y vívelo con nosotros.

Track de la ruta.

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